Nos marchamos o nos marchitamos, que sé yo.
Sólo sé que desde entonces ya no nos decimos "adiós", por que con los desconocidos no se habla; o al menos eso me enseñaron a mi.
Pasarán los meses como han pasado ya.
Pasarán los años como han pasado desde que nos conocimos y por que tienen que pasar. Y nos olvidaremos.
Por que tiene que pasar.
Al menos tengo la certeza de que el otoño y el invierno harán de todo lo que (no) vivimos, un bonito montón hojas.
